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21 May

  • By Consulta Filosófica
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Muchos filosofos prácticos hoy en dí se inquietan por esta cuestión… Piensan que si se decantan por un sí, tendrán que luchar contra la idea, molesta idea, de que la práctica filosófica y la psicología se pisen el terreno. Otros piensan que si se decantan por el sí, le quitarán a la práctica filosófica la característica principal de ser una práctica eminentemente lógica qse interesa y especifica en el entrenamiento de la habilidad de pensar por uno mismo y con los otros.

Un aforismo griego atribuido entre otros a Sócrates nos dice “conócete a tí mismo”… Si entendemos la práctica filosófica como un entrenamiento en la habilidad de pensar por uno mismo y con los otros, como un aprender a pensar sin que otros lo hagan por uno… entonces , en esta práctica que nos deja a solas con nuestros pensamientos, nos encontraremos sí o sí con nosotros mismos. Cara a cara con lo que somos, nos conoceremos un poco a nosotros mismos…

De manera que podríamos reformular la cuestión, aclarándola, de la siguiente manera: ¿es o no terapeútico conocerse a sí mismo?

Si entendemos por terapeútico aquello que trata las enfermedades… y nos decantáramos por pensar que conocerse a si mismo es terapéutico, deberíamos pensar que hay en uno mismo algo que debe ser tratado.

Si pensáramos por el contrario, que no hay en uno mismo algo que deba ser tratado, no habría nada terapéutico en la práctica filosófica, y tampoco habría nada terapéutico en ninguna otra práctica…

¿conoces algo a tratar, algo enfermo, dentro de tí mismo?

Si entendemos por enfermedad una alteración que afecta al buen funcionamiento…. ¿tu nunca te alteras? ¿siempre funcionas bien?

Parece evidente que la respuesta a cualquier pregunta de este estilo debe ser un “no”. El ser humano padece alteraciones de diversa índole que afectan al funcionamiento  que podríamos calificar como correcto de su razón. Nuestra razón funciona muchas veces de manera ineficaz, incorrecta, incurre en errores, en falacias, tiene problemas…

Si entendemos que nuesra razón a veces no funciona correctamente, apropiadamente, y que cuando es así, se altera su funcionamiento, enfermándonos, y que para que la razón funcione lo mejor posible es importante entrenarse en la práctica filosófica, pues ésta ayudará a reconocer, y a cambiar el incorrecto funcionamiento de la razón… lo mismo que el ejercicio físico ayuda al buen funcionamiento del cuerpo… y que en el entrenamiento de la razón, nos encontraremos con nosotros mismos una y otra vez, conociéndonos más y más… EEntonces y sólo entonces no tendremos problema alguno en admitir que la práctica filosófica pueda ser terapeútica… pues la concebiremos como aquella que viene a tratar las disfuncionalidades de la razón.

Si ello es o no también el campo de la psicología, no debería preocuparnos… Primero porque ésta surgió como división de entre muchas divisiones (como la matemática, la física, la biología…) de la primera, y segundo porque… de la misma manera, al que siembra en su campo patatas porque tiene hambre no le importa si el vecino o el supermercado o el pueblo de la lado también siembran y cosechan patatas para el consumo.

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